El césped artificial tiene la capacidad de conducir la electricidad estática. No es muy frecuente pero cabe la posibilidad de que un día sintamos un pequeño calambre al pisarlo.

La electricidad estática se genera como consecuencia de la acumulación de carga eléctrica en material aislante o en material conductor de electricidad que se encuentre aislado. Generalmente esta acumulación se produce por fricción con el material. Al entrar en contacto con esa superficie aislada y cargada con la electricidad es cuando se produce la leve descarga. Un efecto típico de la electricidad estática es el encrespamiento del cabello al cepillarlo.

Una solución sencilla para eliminar las molestias que puede producir la electricidad estática es la de colocar un hierro enterrado en la tierra, y unido por un cable al soporte del césped artificial. De esta manera nos aseguramos de que siempre exista un conducto de descarga que elimine permanentemente la electricidad que se pueda producir por el rozamiento.

De todas maneras, actualmente los modelos de césped artificial que comercializamos cuentan con innovaciones tecnológicas que fomentan la no acumulación y la evasión de la conducción de la electricidad. Además, se estima que no llega al 2% el número de instalaciones que hayan sufrido alguna vez este tipo de incidencias.

Otro truco casero que parece funcionar es el de pasar periódicamente una solución de agua y suavizante por la superficie del césped artificial.

Césped artificial y electricidad estática.